Querida princesa:
Estoy seguro que debes estar muy enojada o dolida por la última conversación que tuvimos hace un par de días cerca de la fuente, en las afueras del castillo. Te pido perdón, mis palabras están llenas de veneno por la simple razón de que no quiero aceptar la realidad. No espero que me perdones o aceptes lo que te dije en ese breve instante. Solo escribo estas líneas para explicarte mejor todo.
Hace mucho de que escribí la anterior carta, y como aquella espero que mis palabras sean lo más claro posible. Si, te he dicho que te odio. Pero no creas que este odio es como el que le tengo a los pretendientes de tu padre o a los caballeros de la realeza que tan mal tratan a la gente del pueblo. Este sentimiento solo lo puedo tener hacia ti, ya que no puedo amarte. Como ya sabes, en mis principios está escrito que no puedo ni mirar a una mujer que este comprometida, y como me he enterado por los mensajeros que pasan cerca de mi humilde casa y que son amigos míos, que estas comprometida. Aunque no lo quiera, lo acepto y espero, deseo que seas feliz con todo mi corazón. Ojala este príncipe te de lo que yo no pude darte mientras estábamos juntos, ocultos de la realeza. Mis deseos son sinceros, sabes que nunca te mentiría.
Estoy seguro de que estas dolida y enojada. Lo se porque creo que te conozco. Pero te pido, con toda la humildad posible que pueda tener este servidor, que cuando necesites algo (por más pequeño que sea) o necesites con quien hablar puedes mandar tus cartas por tu doncella que de seguro me llegaran.
Se que es muy duro el voto de silencio que he adoptado pero debes aceptar que no puedo escribirte palabras hasta saber que todo el veneno de mi cuerpo se ha ido y no podré lastimarte.
Dios sabe que esto me produce un gran daño puesto que eres alma y vida para mí. Y creo que también a ti, y si las estrellas que muestran nuestro destino dicen que no somos el uno para el otro, esto hará olvidarte de mi mas fácilmente. Yo quiero que seas feliz, pero no puedo soportar la idea de que otros labios rocen los tuyos. Me he vuelto egoísta. Si, lo se.
También quiero felicitarte porque he visto a los hijos de tu hermano, el heredero al trono. Los he visto corriendo por las afueras del castillo persiguiendo mariposas. Están grandes y debes estar orgullosa de la clase de hombres en la que se están convirtiendo.
Se me acaba la tinta, así que lo último por decir es que en estos momentos, es que el foso que rodea el castillo cada vez es más grande y nos aleja más y mas uno del otro. Pero cuando este libre y así lo crea conveniente haga bajar a los soldados el puente y corra hasta mi humilde casa. La estaré esperando, para luego marcharnos hacia los campos que siempre soñamos para así construir nuestra casa.
XXXXX
Etiquetas: amor / desamor, relatos







1 Comments:
hola mi cielo lucio!! se te etxraña en clase, ahora ando en el trabajo asi que no se que decirte, bueno... solo que sos una gran persona y que te quiero un monton, besito!!!
Angie
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