
Mi hermano, una persona extraordinaria
Voy a tratar de dejar de lado los sentimientos y analizar desde afuera a este individuo que me deja asombrado cada día que pasa con sus actos y hazañas. En estas palabras no voy a describirlo, ni a mencionar actos normales. Voy a tomar, por el contrario, todo lo anormal y raro que le sucedió o sucede a esta persona. Les presento a Manuel.
Para comenzar, voy a mencionar que no se quedo como quien les escribe una semana más en la panza de la madre, sino que al contrario nació por adelantado. Sietemesino en la jerga popular. Los que lo tuvieron por primera vez en brazos dicen que era muy feo. Era una rata pequeña. La piel toda roja y el poco cabello que tenía era rojo. Difícil de creer porque hasta hace unos años era un niño de tez muy clara y cabello rubio, polaco.
Ya en el jardín, Manuel era un chico muy inquieto. Pero todos sabemos que los niños a esa edad son terribles, sin embargo, Manuel en todo el jardín y la primaria se destaco por ser indomable. Era el chico revoltoso de la clase y no dejaba compañero/a en paz. Y para darles una idea voy a contarles una anécdota de aquellos tiempos. El estaba en salita de 2 o 3, no recuerdo bien. Tenía clase de educación física. Se ve que no tenia ganas de hacer los ejercicios porque estaba molestando a los compañeros. La profesora, Andie sino recuerdo mal era su nombre, le pidió unas cuantas veces que frenara con los actos “terroristas”. Como se imaginaran el nunca se daba por vencido. Cuando esta amable y tan buena profesora se cansó, lo agarró y lo metió dentro de un corral vacío. No tendría ni un metro aquellos alambres pero como siempre fue bajito no podía salirse de ahí. Uno en su lugar se quedaría callado o pediría que lo sacaran, pero él en cambio se puso en cuatro patas y comenzó a ladrar. Todos los compañeros se largaron a reír y la profesora no pudo seguir con su clase. Manuel no paró de ladrar hasta que llegaron nuestros padres.
Desde pequeño la paternidad y la maternidad de este niñito de Dios siempre fue cuestionada debido a las tantas idas y venidas por llamadas de directivos. Que es tu hijo o ¡tu hijo, anda vos! Pequeñas peleas por quien iba a dar la cara al colegio.
Otra cosa para contar es que en nuestra casa había un cable de teléfono que atravesaba una puerta y siempre nos hacia caer. Puede que se haya tropezado con el, o solamente quiso solucionar rápidamente el problema. Pero la verdad es que corto con una tijera el cable y nos dejo como por dos días sin teléfono. Solo para solucionar el problema.
Bueno, llegamos a 1er grado, cambio de edificio y a aprender a escribir y a leer. Pero mientras incorporaba todos estos conocimientos, su alma inquieta no dejaba concentrar a sus compañeros. En uno de sus primeros años de primaria una profesora le pidió que hiciera una oración con la palabra “vaca”. ¿Y que oración se les ocurriría a ustedes? La vaca come pasto, la vaca duerme feliz, etc.; pero el caso es que Manuel siempre fue un poco picante con sus oraciones y en medio de la clase, a los oídos de todos dijo: “La vaca hizo pis”. Las carcajadas en todos los rincones del aula iban en aumento y la profesora tuvo que reprenderlo y mandarle una nota a nuestros padres. Luego esa tan graciosa oración le sacaría una sonrisa a la docente.
Pero no todo es malo, Manuel siempre fue un galán. En toda la primaria las profesoras y directivos lo llamaban latinlover, porque tenía enamoradas a casi todas sus compañeras y muchas de grados superiores. Manu para regalarle algo a su primera novia, Carla, le robo un anillo a nuestra madre y se lo dio. Si mi madre lee esto alguna vez, se enterara y quiero que se quede tranquila porque el anillo volvió a las pocas semanas. Con respecto a este gran amor, estos dos pequeños de apenas unos pocos años fueron los primeros en todo su curso en bailar “apretados” en una fiesta de comunión. Según relatos de la época, los dos bailando eran como si un escarbadiente bailara con una caja de fósforos, ya que ella tenia el doble de espalda que Manu y le sacaba media cabeza.
En 3er grado por la disputa del uso de un bebedero, Manuel le pego una trompada a un compañero y lo dejo sangrando. Piensen la edad de la que estamos hablando y también analicen que este polaco siempre fue inferior en peso y altura a sus contrincantes.
¿Otra graciosa? Por esta época, en ingles tenia una profesora que se hacia llamar miss Pat, la cual usaba sus anteojos sobre la cabeza. Como a Manuelito le parecía una acción de “canchereo”, no hizo mas que llevar unos anteojos de juguete al colegio y copiar fielmente todos los movimientos de esta profesora en su hora.
Siempre fue una persona carismática, y en todos los actos de fin de año (Big Assembly) lo ponían como uno de los actores principales para la obra que fuera. Y en 4to grado cuando la obra que se iba a representar era “Annie” el obtuvo el papel de perro de la chica. Tenia que andar por todo el escenario en cuatro patas, ladrando de aquí para allá. Pero a lo que voy es que tenia un disfraz, y este venia con un hueso de peluche el cual Annie lo lanzaba hacia todos lados para que el perro lo fuera a buscar. En una de las tantas veces que le sacaron el hueso de la boca, le arrancaron un diente. Por suerte para él, era de leche.
Hago un párate acá porque quiero que sepan que cuando yo iba a pedir tizas a la dirección nunca me conocieron como Lucio Rodríguez Ziehl, sino como el “hermano de Manolito”.
Bueno, por esas razones de la vida, cambiamos los dos de colegio y nos fuimos al Manuel Belgrano. Una institución muy rigurosa y muy correcta, donde pensábamos que no iba a seguir haciendo desastres. Pero no fue así.
Algunos se animan a decir que Manuel hizo las cosas que hizo en el Belgrano por la separación de nuestros padres, pero como verán los actos de vandalismo venían desde mucho antes. Bueno, en este colegio nuevo no hacía mas que robarle las bolitas a los mas pequeños y pegarles si intentaban defensa alguna. También amenazó a una niña menor con un cutter, acción por la cual le costo varias firmas en el libro de disciplina. A medida que pasaban los años y su amistad con los Hermanos de este colegio se iba deteriorando, un día decidió dejar sin computadoras a todo el Belgrano, quemando todas las fuentes. Su destino estaba cerrado en ese colegio, ya no seguiría en el.
Pero como dato extraordinario en su paso por el Belgrano, podemos decir que hizo amistad con una persona mucho mas grande que el. ¿Tomas Fonsi, lo tienen? Si, por esos tiempos Verano del 98 era el furor de la tele; y Manu y Tomas se conocían y hablaban. Cambió de colegio otra vez pero su paso por la primaria del Shakespeare fue casi imperceptible ya que no hubo algo raro que hiciera o se destacase.
Su paso por el secundario del San Agustín (Shakespeare) también fue sin sobresaltos o ataques terroristas. Manuel había cambiado completamente, calmando su alma guerrera, y pasó el secundario sin muchas firmas pero con muchas faltas. Pero de esta época hay cosas muy graciosas que no puedo dejar pasar.
Si han leído hasta aquí, se habrán formado una imagen del señor en cuestión así como el “anticristo”. Y no crean que esta palabra o imagen fue pasada por alto cuando estábamos entre amigos y había que jugarle una broma. Pero para acentuar esta imagen, una mañana Manu y nuestro amigo Guillo fueron a misa. En medio de la misa se descompuso y se desmayó. Muchos dicen que fue porque no soportó la presencia de Dios cerca y él alega que había mucho encierro.
¿Y de visión como andamos? Una tarde íbamos caminando nuestro padre, Manuel y yo por la calle Italia, y pasamos junto a una veterinaria. Manuel, bichero como él solo, entró a esta y comenzó a acariciar un perrito de apenas unos cuantos días. Para precisar mas y que vean la imagen, el perro era un caniche toy. Mi padre y yo entramos, y él mientras acariciaba al perrito decía: ¡Que lindo perrito! Todo parece normal, salvo que yo en ese instante vi que mi hermano no estaba acariciando la cabeza del perro sino que todo lo contrario. Cuando le dije, como escuchando mis palabras, el perrito alzó la cabeza y Manuel sorprendido dijo: ¡Ah!, mira la cabecita. Durante 4 o 5 minutos no pudimos parar de reír ya que había estado acariciando la cola del perro.
Otra vez íbamos los 3 juntos, por la galería nazmi, mi hermanito iba con los cordones desatados. ¿Qué hubieran hecho ustedes? Yo por mi parte le di un pisotón terrible a uno de los flameantes cordones. Al sentir que algo le impedía seguir caminando, Manuel hizo mas fuerza con el pie en cuestión y en ese mismo instante la capellada se hizo añicos. Quedo solamente con un zapato y la suela del otro. Suerte que había una zapatería cerca porque no creo que hubiera querido saltar en un pie hasta casa.
Y como dije antes del secundario no hay datos muy importantes salvo estos dos muy graciosos. Todos nos rateamos alguna vez, pero las rateadas de este señor eran mucho más extraordinarias. ¿Por qué? Porque se iba en remis, y así lo descubría mi madre. Y el segundo es que teniendo 18 años, se puso a salir con una pequeña de apenas 13 años. Lo peor de todo, el muy cara rota se presento en la casa.
Y aunque se resfríe al ponerse a estudiar (¿alergia al estudio?) o pueda dormir durante días enteros y se lo confundan con un drogadicto, este Lionel Messi de Lomas de Zamora es mi hermano y lo amo con todo mi corazón. ¿Un loco más en este hospital psiquiátrico que es el mundo? No, una persona extraordinaria en un mundo de personas únicas.
Etiquetas: Amigos y/o personajes