Odisea
Para mané
Vas en el colectivo sentado lo mas bien. Leyendo algo, admirando paisajes o lindas chicas, escuchando algún tipo de música o simplemente durmiendo. Faltan unos 30 minutos para que llegue a la parada donde te tenés que bajar. Todo está muy tranquilo y nada te molesta, ni siquiera la señora que ocupa la mitad de tu asiento porque no le alcanza con uno. Pero de repente comenzas a sentir unos extraños ruidos, lo mas parecido al paso de un cambio sin embriague. Unos instantes después comenzas a retroceder en el tiempo mentalmente y maldecís haber tomado el cafecito o la leche a la mañana como desayuno. O mejor, te acordás de toda la familia completa de la persona que te vendió esa gaseosa (¿que culpa tiene?). El desayuno combinado con la gaseosa a media mañana no da un buen resultado. Comenzás a sentir que un maldito burro te patea, al mejor estilo piojo López, en el medio del estomago.
Pero algo te consuela, faltan unos 15 minutos (si el colectivero tiene el piecito pesado) o unas decenas de cuadras. El aire que entra por la ventanilla ya no te molesta mas, respiras profundamente y tratas de pensar en otra cosa. La señora de al lado que no está cómoda en su/tu asiento, se mueve y te da con la cartera en un costado de tu panza. ¿Qué mierda lleva ahí por el amor de Dios? Pesa una tonelada esa cosita que lleva en las manos. Mierda de seguro no lleva adentro porque sino se la sacas, la abrís y cagas adentro. Ya falta poco, pero a 3 paradas para que te bajes, el bondi ya se lleno completamente. Las ventanillas están todas abiertas pero igual sigue faltándote el aire. Transpiras frío, no sabes como sentarte porque de ubicarte en una mala posición puede abrirle las puertas a los gases que se fueron formando. Intentas pensar en alguna cosa pero lo único que encontrás en tu cabeza es un gran inodoro.
La próxima es tu parada. Te levantas de una manera delicada para que nada se escape de tu sistema. La señora de rápidos movimientos, tarda mil años en mover las piernecitas. Llegaste justo a la puerta para tocar el timbre. De un salto tocas tierra, ahora faltan unas 5 cuadras aproximadamente para llegar al trono. Mentalmente le vas rezando a Dios para que en ese momento la barrera este arriba y te deje camino libre. Ahora entras en un dilema terrible, si caminas con pasos largos podes echar a perder toda la hazaña que conseguiste. Elegís los pasos cortos, pareces un pelotudo caminando como si te hubieran atado las rodillas. ¿Y el culo? Lo tenés ahí marmota, esta oculto ahí, pero es como si lo hubieras metido adentro de tu caparazón, TORTUGA. Nunca tardaste tanto en caminar ese trayecto, los pasos chicos retrasan tu llegada y para colmo no podes cruzar las calles porque por alguna casualidad todo el mundo está en la calle con los autos.
Bueno, las siguientes cuadras las sufrís como un condenado. Transpiras más que un corredor de triatlón o un jugador de fútbol jugando su primer partido en primera. Y seguís rezando al santo Padre para que no te ponga adelante tuyo en la vereda algún conocido que te de charla.
Falta media cuadra. Por alguna razón en especial, el culo al faltar poco para llegar al baño cuando uno se esta cagando, se empieza a aflojar. Y tu desesperación es terrible. Encima lees en todos los comercios de la zona que el baño es exclusivo para clientes. Y vos pensás, si me dejas cagar, te compro 3 coca colas, 8 tostados y 30 pizzas para llevar.
Estas muy cerca. Llegas a la puerta de tu casa. Una de dos, si vivís en una casa la desesperación misma te impide que pongas la llave en la cerradura y si vivís en un departamento, seguro el muy conchudo del portero esta cambiando una puta luz en el último piso, por suerte tenés llave, pero te pasa lo mismo que al primero.
Ya tenés ganas de gritarle a alguien dentro de la casa que vaya abriendo todas las puertas y te despeje el camino hacia el tan esperado inodoro.
Por suerte, no sufrís ningún tipo de accidente. Tampoco hay algún miembro de la familia al que tengas que contestarle de mala manera porque te retrase.
Llegas sano y salvo al trono sin ningún daño físico ni psicológico. Algo debe haber muerto en el baño, o no, sos vos que te comiste un filet de momia. Como tenés tiempo comenzas a hacer filosofía de baño. ¿Cómo mierda aguantan las mujeres para llevar en su vientre 9 meses a una cosa que es terriblemente más grande? ¿Por qué los azulejos se aflojaron? Mañana le pego un tiro al que me vendió la gaseosa, lo tengo decidido. ¿Por qué “mierda” no reponen el papel del baño?
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